{"id":8051,"date":"2025-11-26T07:14:31","date_gmt":"2025-11-26T10:14:31","guid":{"rendered":"https:\/\/enapol.com\/xii\/?p=8051"},"modified":"2025-11-26T07:32:29","modified_gmt":"2025-11-26T10:32:29","slug":"como-se-depositan-las-marcas-de-goce-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enapol.com\/xii\/es\/como-se-depositan-las-marcas-de-goce-3\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo se depositan las marcas de goce?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-size: 13px;\">Val\u00e9ria Ferranti EBP\/AMP<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos que el l\u00e9xico del psicoan\u00e1lisis se nutre del lenguaje corriente, de los t\u00e9rminos cotidianos, de las palabras comunes, por lo que es fundamental buscar el significado que los significantes insoportable, infancia y marcas tienen para nosotros, en nuestro lenguaje compartido. Por eso, me gust\u00f3 mucho la elecci\u00f3n que hizo el grupo de trabajo y , para nuestra conversaci\u00f3n de hoy, he decidido destacar el significativo marcas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leemos en la contraportada de Escritos: \u00abEs necesario haber le\u00eddo esta recopilaci\u00f3n, en toda su extensi\u00f3n, para darse cuenta de que en ella se desarrolla un \u00fanico debate, siempre el mismo, que, aunque parezca marcar una \u00e9poca, puede considerarse como el debate de la Ilustraci\u00f3n\u00bb. Por lo tanto, el psicoan\u00e1lisis se inscribe en el debate de la Ilustraci\u00f3n. M\u00e1s all\u00e1 de la subversi\u00f3n del sujeto de la raz\u00f3n, esta frase nos recuerda que la infancia, como etapa de la vida, fue \u00abinventada\u00bb por la modernidad. Freud puede extraer las consecuencias de la separaci\u00f3n entre adultos y ni\u00f1os, de la \u00abinvenci\u00f3n\u00bb de la intimidad de la pareja, de la pareja parental, de la familia nuclear, en definitiva, de lo que rodea la vida en la infancia, tom\u00e1ndola como un tiempo de elaboraci\u00f3n y construcci\u00f3n en torno a lo que habita lo humano: la sexualidad, y distinguiendo as\u00ed radicalmente la infancia de lo infantil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan Freud, la sexualidad y la pulsi\u00f3n est\u00e1n entrelazadas y presentes desde el principio. La pulsi\u00f3n es innata y adquiere cierta regulaci\u00f3n, cierto orden posible a partir de lo que le pone obst\u00e1culos. A partir de las primeras experiencias de satisfacci\u00f3n se crea una marca indeleble, asociada a la p\u00e9rdida del objeto, iniciando la vida ps\u00edquica y la b\u00fasqueda infernal por reencontrar el objeto perdido y su consiguiente satisfacci\u00f3n. Un reencuentro imposible, pero que pone en marcha la pulsi\u00f3n y el deseo. Marcas de recuerdos \u2014como las descritas en el art\u00edculo \u00abEl bloque m\u00e1gico\u00bb\u2014 indelebles, pero que, a trav\u00e9s de la representaci\u00f3n, adquieren la posibilidad de transmitirse en las cadenas asociativas, sin llegar a ser nunca expresadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero Lacan da otra vuelta en torno a la dimensi\u00f3n pulsional interpret\u00e1ndola a su manera. Dir\u00eda que la pulsi\u00f3n no es innata, como quer\u00eda Freud, sino una consecuencia de la presencia del Otro y del lugar que el cuerpo del infans ocupa en la econom\u00eda libidinal de quien se ocupa de \u00e9l, es decir, necesita la dimensi\u00f3n de la demanda para existir. La pulsi\u00f3n es una consecuencia de la Demanda del Otro. No es innata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Lacan denominado cl\u00e1sico, prima lo simb\u00f3lico y el Otro, como tesoro de los significantes, es anterior al sujeto. Aunque esta divisi\u00f3n en la ense\u00f1anza de Lacan merece mucha cautela, la he tra\u00eddo a colaci\u00f3n porque me interesaba la dimensi\u00f3n de las marcas a partir del cambio y los avances del estatus del Otro y del lenguaje. As\u00ed, en Freud las marcas est\u00e1n asociadas a las experiencias de satisfacci\u00f3n; en Lacan \u2014en el periodo que se ha convenido llamar primer clasicismo\u2014 las marcas significantes pasan por la extracci\u00f3n del campo del Otro, y aqu\u00ed vale la pena recordar que en la conferencia sobre la sexualidad femenina, de 1933, Freud afirma que \u00abel ni\u00f1o presta un servicio sexual a la madre\u00bb, es decir, est\u00e1 en el lugar del objeto del Otro. \u00bfQu\u00e9 lugar de objeto fui para el Otro? incide en las marcas y, en consecuencia, en la elucubraci\u00f3n de las respuestas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo insoportable aqu\u00ed se trata a trav\u00e9s del deseo. Se realizar\u00eda entonces un an\u00e1lisis para que el excedente pulsional manifiesto a trav\u00e9s del goce fuera tratado por lo simb\u00f3lico, operando as\u00ed una reducci\u00f3n, no sin dejar restos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos que Freud y Lacan supieron dar mucha dignidad a los restos, no buscaban su eliminaci\u00f3n, sino insertarlos en la experiencia anal\u00edtica. En el texto elaborado para esta conversaci\u00f3n aparece la siguiente frase (p. 2): \u00abEste goce polimorfo es un goce no unificado, disperso, descentralizado, un goce que no se reduce a la norma f\u00e1lica, un goce sin norma, sin l\u00edmite, ilimitado, ya que no cuenta con el l\u00edmite que proporciona el falo. A este goce que Freud defini\u00f3 como polimorfo, Lacan lo llam\u00f3 femenino\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que este es un pasaje clave y me gustar\u00eda resaltarlo para la conversaci\u00f3n, por lo que he hecho la siguiente consideraci\u00f3n: el polimorfo perverso freudiano, es decir, aquel que tiene toda la superficie corporal capaz de excitarse, adquiere \u00abl\u00edmites\u00bb a trav\u00e9s de la obstaculizaci\u00f3n de la satisfacci\u00f3n; cabe recordar que esta es una de las definiciones freudianas de educaci\u00f3n. Como la pulsi\u00f3n no \u00abreconoce\u00bb la negaci\u00f3n, produce un circuito que burla los obst\u00e1culos y, as\u00ed, el polimorfo pierde algo de sus polimorfonidades marcando el cuerpo en determinadas zonas. Es un circuito libidinal que marca el cuerpo, insiste en satisfacerse, \u00abconvoca\u00bb las marcas de la memoria que, asociadas a una representaci\u00f3n, se hacen presentes en las cadenas asociativas. Es una perspectiva de la marca en el cuerpo, del dep\u00f3sito de una marca. Como nos dice Eric Laurent: lo infantil es el recuerdo de que el goce nunca ser\u00e1 unificado, es una exigencia imposible de eliminar y a\u00f1adida al p\u00e1rrafo propuesto por la Comisi\u00f3n Organizadora: \u00ab&#8230; su insoportable exigencia es siempre rechazada, al igual que la del goce llamado femenino (&#8230;)\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de la lectura del texto, se podr\u00eda deducir que la modalidad de defensa freudiana frente al exceso de sexualidad infantil se encuentra en la v\u00eda del trop, del exceso, mientras que el goce femenino incluye tambi\u00e9n el trou. \u00bfEs solo en la vertiente del goce femenino donde est\u00e1n presentes el exceso y el agujero?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, en Freud, el exceso, y en Lacan, el exceso y el agujero, ser\u00edan una forma de escribir un avance a partir de la ense\u00f1anza de Lacan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El exceso y el agujero condensados en un neologismo, el \u00abtraumatismo\u00bb, frente al cual el sujeto se defiende. Para Lacan, \u00abel sujeto no es otra cosa que una defensa\u00bb (p. 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque pueda parecer redundante, vale la pena decir, una vez m\u00e1s, que \u00abel sujeto se defiende del excedente porque le resulta insoportable. (&#8230;) La sexualidad llega como una perturbaci\u00f3n, como una exaltaci\u00f3n, como un excedente, y eso es lo que llamamos trauma\u00bb (p. 2).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal y como propone Freud, el trauma se produce en dos etapas. Un acontecimiento contingente \u00abdesencadena\u00bb el trauma \u00abfundacional\u00bb, el trauma producido por el mal encuentro con lo sexual, y aqu\u00ed no se trata de una valoraci\u00f3n, sino de un hecho: el encuentro con la sexualidad es siempre un mal encuentro por su exceso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pase de D\u00e9bora Rabinovich se toma aqu\u00ed como ejemplo de lo que no deja de no escribirse \u2014ya que toca lo imposible\u2014 y la repetici\u00f3n, que no deja de escribirse. Imposible discernir el primer tiempo del que, en una experiencia anal\u00edtica, se recogen efectos y reverberaciones en el cuerpo. Es decir, el cuerpo ha sido depositario de una marca de goce, sin significante, sin representaci\u00f3n. Pura experiencia, si se me permite decirlo as\u00ed&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cuerpo, en su cartograf\u00eda libidinal, es donde se depositan las marcas del goce. Un cuerpo surcado por la sexualidad donde llueven significantes recogidos del lenguaje. Como escribe Miller y se cita en el texto, \u00abuna marca de goce es una marca indeleble, es decir, una escritura\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos tomar este fragmento cl\u00ednico, por un lado, en lo que se refiere a la insondable decisi\u00f3n del ser y, por otro, en las elecciones del sujeto. No decirle a la madre que quien estaba al tel\u00e9fono era la novia de su pap\u00e1 fue una elecci\u00f3n del sujeto que tiene sus razones en la novela familiar, en la construcci\u00f3n del s\u00edntoma \u2014por cierto, este es el tiempo de trabajo en la infancia\u2014, en fin, entrelazado por los significantes. Creo que podemos llamar a esta escena traum\u00e1tica, pero solo lo es porque ocurre en un segundo tiempo. Resulta que del primer tiempo solo tenemos los efectos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el texto hay una cita muy precisa de Lacan en su Seminario, libro 21: \u00abTodos inventamos un truco para llenar el trou en lo real. All\u00ed donde no hay relaci\u00f3n sexual, eso produce traumas. Se inventa. Se inventa lo que se puede, claro est\u00e1\u00bb (p. 3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos entonces dar un paso m\u00e1s. Sabemos que el Otro sufri\u00f3 avances y que su estatus cambi\u00f3 en la ense\u00f1anza de Lacan. En su \u00faltima ense\u00f1anza, el Otro es una invenci\u00f3n, el Otro nace, como nos ense\u00f1aron los Lefort frente a los casos de autismo. No hay anterioridad l\u00f3gica, sino un consentimiento, una invenci\u00f3n para soportar \u2014en las dos acepciones de esta palabra\u2014 la p\u00e9rdida de goce del ser vivo y consentir en hablar la lengua com\u00fan, en compartir la lengua. Para ello es necesario inventar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el Seminario, libro 22, RSI, Lacan dir\u00e1 que el trabajo del ni\u00f1o es aprender a hacer el nudo, es decir, el trabajo del ni\u00f1o es entrelazar lo Real, lo Simb\u00f3lico y lo Imaginario de tal manera que permita producir un lugar en el mundo. El fragmento del pase de Helene Bonnaud nos habla de esto: convertir el rumor materno en materia sonora que se deposita en el cuerpo y produce s\u00edntoma. Pero para que ese rumor adquiera ese estatus, es necesario que el Otro haya \u00abnacido para el sujeto\u00bb. Una vez m\u00e1s: el recorrido que va desde la insondable decisi\u00f3n del ser hasta el s\u00edntoma del sujeto es una invenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La pulsi\u00f3n es un concepto clave en la obra de Freud. El dualismo pulsional alcanz\u00f3 su forma definitiva en los a\u00f1os veinte con la formulaci\u00f3n de la pulsi\u00f3n de vida y la pulsi\u00f3n de muerte. Sin embargo, Lacan dio primac\u00eda a la pulsi\u00f3n de muerte enfatizando lo que queda fuera del aparato ps\u00edquico, lo que queda fuera de la posibilidad de ser capturado por la maquinaria ps\u00edquica. Sabemos que fue a partir de la pulsi\u00f3n que Lacan lleg\u00f3 al goce. Siempre vale la pena destacar que no se trata de \u00abconceptos\u00bb equivalentes o de la mera transposici\u00f3n de uno por otro. El concepto de goce abarca el de pulsi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la p\u00e1gina 5, a partir del testimonio de Victoria Horne \u00ab(&#8230;) dar \u00e9nfasis a esa otra temporalidad, donde a partir de la repetici\u00f3n y su resignificaci\u00f3n en un apr\u00e8s-coup, toma cuerpo el programa del goce. (&#8230;) El an\u00e1lisis procede en sentido inverso a la vida. Partimos de las consecuencias, los s\u00edntomas, los efectos, para luego remontarnos, poco a poco, hacia lo que funcion\u00f3 como n\u00facleo traum\u00e1tico, tratando de dilucidar cu\u00e1les fueron las coordenadas y contingencias de la percusi\u00f3n de los significantes en el cuerpo\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, partiendo de la pregunta inicial: \u00bfc\u00f3mo se depositan las marcas del goce? Propongo que pensemos juntos, en esta conversaci\u00f3n, si es posible que la p\u00e9rdida del goce nativo deje su marca o si, por la p\u00e9rdida de este goce, el cuerpo \u00abcobra vida\u00bb y se convierte as\u00ed en una superficie donde se deposita la marca del goce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos resumir la pregunta as\u00ed: \u00bfde qu\u00e9 goce hablamos cuando pensamos que deja huellas?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Val\u00e9ria Ferranti EBP\/AMP Sabemos que el l\u00e9xico del psicoan\u00e1lisis se nutre del lenguaje corriente, de los t\u00e9rminos cotidianos, de las palabras comunes, por lo que es fundamental buscar el significado que los significantes insoportable, infancia y marcas tienen para nosotros, en nuestro lenguaje compartido. 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