XII ENAPOL, CONVERSACIÓN FEDERATIVA -EL “QUIZÁ” DEL NIÑO Y SU LOCURA – Grupo de investigación: EL COLADOR Y EL LENGUAJE
Alvaro Stella
Quizá, …quizá, una forma de partir con mi lectura, sea tomar este enunciado del texto de la investigación de “El colador y el lenguaje”: “el decir, está hecho de relaciones, vínculo entre las personas y la sociedad “. Claro, esto que nos hace encontrarnos aquí, para hablar, conversar acerca de qué quiere decir, “hablar con el niño”.
Y entonces así poder interrogar, ¿cómo es que hacemos vínculo cuando lo que funda el encuentro de la palabra, y el cuerpo tiene una base en lo fortuito, contingente y singular?
Diferentes lugares, México, San Pablo, Bogotá, Buenos Aires, Curitiba, Chiapas, Río de Janeiro, Goiania, Venado Tuerto; al menos dos lenguas, muy diferentes formas de decir locales, tomo por ejemplo esta palabra: dinenti, payana, bola de gude o gude, pampula, kapichuácon, juego al que jugábamos de niño.
A esto le sumemos como cada uno de estos niños aquí presentes nombraban, laleaban algunas de estas palabras. En mi caso, “tinenti”. Tinenti, produjo en mí, equívoco e inquietud…
O aquel señor con el que me encontraba en la guardia de los dias lunes, en una institución asilar, que solo respondía al saludo de buenos días: “cosa mía”.
¿Cómo el niño hace el pasaje de esa dimensión de goce fundada en lalengua, al entendimiento en lo social?
¿Cómo el niño sale, o no sale, de esa afección de los aluviones del sin sentido, que se depositan de forma indeleble?
Lacan habla de una falla epistemo-somática en la carrera del saber de Amo, de la adecuación del bien, en la aplicación técnica de protocolos, por ejemplo. Falla epistemo-somática que ponemos en juego respecto de la operatividad y la ética del psicoanálisis y su operador, un practicante del psicoanálisis, para lanzar el inquietante juego del lenguaje y el lazo.
J-A Miller, en El niño y el saber, nos dice que el saber está en el niño-sujeto, pero, no sujeto al saber del amo que detenta poder, o efecto de la impotencia de saber del otro, como escuchábamos de la conferencia de Cr Albertí de ayer y encontramos en alguna de las viñetas de vuestros trabajos. El saber del Otro, que normativiza, traumatiza el deseo y su goce adquiere un valor de real en la experiencia del sujeto.
Abocarse al quizá del niño, sin vocación de poder, sin apuesta de poder a priori. Es que la apuesta esté en aquello que se perfila desde el síntoma en el ser hablante. Será trabajar al ras del síntoma -trabalhando no nivel de experiencia do síntoma-.
De la conferencia de Ginebra sobre el síntoma, me gusta mucho el punto de partida de Lacan, …el tiempo que hace que practico…primero practiqué y luego un día me puse a enseñar. Para luego pasar a la dimensión de la experiencia clínica al ras y aparece en el texto una nueva onomatopeya el suck… -cuando- eso es englutido por el agujero. -buraco- Lacan no ve mal que el analista dé cierto testimonio de que sabe, que es lo que hace, si hace algo, decir y conversar con otros, agrego. Entiendo que la conversación, sobre todo en este tiempo, es punto de recensión fundamental, junto con el análisis y el control.
Me interesa hacer principal hincapié -enfatizar- sobre este punto de la conferencia, que es cuando nos habla de la captura por la imagen del cuerpo y la corpo-reificación del mundo, aun cuando no tiene la menor idea de qué sucede en ese cuerpo, aun cuando de ese cuerpo hay un escape, el glu-glu… Dirá, tomando a Freud, lo que verdea en la práctica. -fica verde- mais o menos…las tonterías dispersas y bricolajes precarios, de los que escribe Marcus, en la cita que traen en el texto.
Ustedes hablan de que en el baño del lenguaje hay algo que toca, afecta, con lo que se juega y a la vez es señal de un primer arreglo sintomático, dicen: prueba la existencia de restos, allí interrogo: ¿Hallazgos genuinos?
Esto me motiva para t interrogar estos puntos en cada fragmento clínico.
Aliana Santana en Antes de caer, la muerte, nos trae en G los constantes pensamientos intrusivos de muerte en un joven con parálisis cerebral con odio y repugnancia por su cuerpo… caer se le impone y el horror al cuerpo despedazado en la caída, antes morir que caer. Tú enunciación es fuerte: La vida lo agota, la palabra lo drena. ¿Qué es drenar en este caso? Al contrario del sentido común, la idea de morir adquiere el estatuto de representación dicha, ¿ante el real de la caída?
Verónica Fernández en Una carta de amor, Lourdes quiere ser Joaquín,
¿completar Lourdes con Joaquín? Me encanta como la solución del síntoma es vivido como un mientras tanto -enquanto isso-. Dice: …y bueno, lo voy a ir resolviendo. ¿El desorden del parásito lenguajero resiste al deseo materno? ¿El análisis acompaña el alivio de la solución “J”, en el quizá de este niño?
Cristiane Barreto en Lo que no se borra, Lucio, un niño feliz de 10 años, itera un gesto sin parar… al arrepentirse de subir a la montaña rusa y el padre acompañar este arrepentimiento sin palabras. Ante esta contingencia ¿La madre partenaire de goce? ¿Un goce asimilado a los miedos-rivalidad -con el padre- en ella? Me encanta el significante abstracta que el sujeto te asigna, según la madre.
¿Es este el significante de la transferencia? Lo digo por el claro valor de ste cualquiera que soporta.
Hasta aquí, por ahora…