mal—entendido Inconsciente
“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”
J.L. Borges
Si la orientación fue comenzar a leer[1], supimos en su ejercicio que la abundancia no siempre equivale a la claridad. La presente entrega no es un mero listado de referencias, es un florilegio a-crítico construido de manera colectiva.
Éric Laurent[2] destaca que la demostración de hacer pasar se produce en nuestro discurso cuando se alcanza un beneficio libidinal si logra tocar al Otro al que se dirige y provocar en él un efecto ¡Ah! Nuestra pretensión, no sin pudor, es escucharles esa resonancia de la lengua, la suya, porque entregar flores es un gesto y, como todo, puede mal-entenderse: sirve para el amor y también para los muertos. Es por ello que les confesamos nuestro mayor desvelo: no hacer de la bibliografía flores secas.
Pero volvamos a Borges y su poema. Él, ante todo, es un lector, se jacta de ello[3], resalta que un lector es un hombre solo pero acompañado de las mentes más brillantes de la historia. En la Comisión de bibliografía, asumimos la riesgosa tarea de conformarnos en una comunidad de lectores, llevados a los tumbos por nuestros brillantes autores y lejos de estar solos y al estilo Bourbaki, ya no sabíamos quién lo había dicho, quién lo había oído decir, pero a todos nos parecía importante.
Este primer Florilegio Mal-entendido Inconsciente reúne en pequeños buquês los distintos y contradictorios modos en que el inconsciente entró al mundo y dio sus primeros pasos[4]. Aparenta ser un concepto transparente, sin embargo, el lector advertido notará la lucidez freudiana de encontrar el mal– en la lengua y la resistencia lacaniana frente a toda ilusión de comprensión: cuando se lo toma de un lado, se escurre por otro, abriéndole camino al parásito lenguajero que no tardará en amenazar el ramillete.
Pero tranquilos, queridos lectores, trastrábense sin más, que esta entrega da permiso a la “incoherencia” para que las flores encuentren, a su tiempo, su bien-decir.
Luciana Varela
Responsable: Daniela Fernández (EOL)
Coordinadores: Teresinha Natal Meirelles do Prado (EBP), Luciana Varela (EOL), Patricia Tagle Barton (NEL)
[1] Fernández, D. Texto de presentación de la Comisión de Bibliografía de ENAPOL 2027.
[2] Laurent, É. (2001-2002) intervención en Los desencantados del psicoanálisis, Buenos Aires, Paidós, 2026, p. 69.
[3] Borges, J. L. (1969) Un lector, en Elogio de la sombra, Sudamericana, 2011, p. 325.
[4] Lacan, J. (1967-1968) El Seminario, libro 15, El acto psicoanalítico, Buenos Aires, Paidós, 2026, p. 62.
mal—entendido Inconsciente
“Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mí me enorgullecen las que he leído”
J.L. Borges
Si la orientación fue comenzar a leer[1], supimos en su ejercicio que la abundancia no siempre equivale a la claridad. La presente entrega no es un mero listado de referencias, es un florilegio a-crítico construido de manera colectiva.
Éric Laurent[2] destaca que la demostración de hacer pasar se produce en nuestro discurso cuando se alcanza un beneficio libidinal si logra tocar al Otro al que se dirige y provocar en él un efecto ¡Ah! Nuestra pretensión, no sin pudor, es escucharles esa resonancia de la lengua, la suya, porque entregar flores es un gesto y, como todo, puede mal-entenderse: sirve para el amor y también para los muertos. Es por ello que les confesamos nuestro mayor desvelo: no hacer de la bibliografía flores secas.
Pero volvamos a Borges y su poema. Él, ante todo, es un lector, se jacta de ello[3], resalta que un lector es un hombre solo pero acompañado de las mentes más brillantes de la historia. En la Comisión de bibliografía, asumimos la riesgosa tarea de conformarnos en una comunidad de lectores, llevados a los tumbos por nuestros brillantes autores y lejos de estar solos y al estilo Bourbaki, ya no sabíamos quién lo había dicho, quién lo había oído decir, pero a todos nos parecía importante.
Este primer Florilegio Mal-entendido Inconsciente reúne en pequeños buquês los distintos y contradictorios modos en que el inconsciente entró al mundo y dio sus primeros pasos[4]. Aparenta ser un concepto transparente, sin embargo, el lector advertido notará la lucidez freudiana de encontrar el mal– en la lengua y la resistencia lacaniana frente a toda ilusión de comprensión: cuando se lo toma de un lado, se escurre por otro, abriéndole camino al parásito lenguajero que no tardará en amenazar el ramillete.
Pero tranquilos, queridos lectores, trastrábense sin más, que esta entrega da permiso a la “incoherencia” para que las flores encuentren, a su tiempo, su bien-decir.
Luciana Varela
Responsable: Daniela Fernández (EOL)
Coordinadores: Teresinha Natal Meirelles do Prado (EBP), Luciana Varela (EOL), Patricia Tagle Barton (NEL)
[1] Fernández, D. Texto de presentación de la Comisión de Bibliografía de ENAPOL 2027.
[2] Laurent, É. (2001-2002) intervención en Los desencantados del psicoanálisis, Buenos Aires, Paidós, 2026, p. 69.
[3] Borges, J. L. (1969) Un lector, en Elogio de la sombra, Sudamericana, 2011, p. 325.
[4] Lacan, J. (1967-1968) El Seminario, libro 15, El acto psicoanalítico, Buenos Aires, Paidós, 2026, p. 62.




